Mourinho contra Sampedro

He tardado varios días en hacer la segunda entrega de Mourinho porque quería hacer un experimento del que todos conocemos el resultado. Nada más colgar la entrada de Mourinho, el blog empezó a recibir visitas y más visitas hasta el punto de que dobló el número de personas que vieron el post en el que José Luis Sampedro hablaba sobre nuestra situación, la de la humnidad, y su futuro.

Es la misma historia. Construye un producto que iremos a él como corderitos y eso José Mourinho lo sabe muy bien. Da igual que Sampedro diserte sobre lo que sea, él no es un producto es un humanista y los humanistas para el común de los mortales son muy aburridos.

Hace años Manuel Elkin Patarroyo me contó una historia que no difiere mucho de lo ocurrido en el blog.

Llegaba a Tenerife en uno de sus múltiples viajes y al acercarse con el taxi al hotel se encontró con decenas de personas que esperaban a la puerta con lápiz y papel en mano.

Por un segundo pensó: la sociedad está cambiando y aquí la gente conoce a los hombres de ciencia. No era así, por supuesto, mientras caminaba hacia donde estaba la gente tan solo una niña le miró, le reconoció y le pidió un autógrafo. Él le preguntó por qué estaban todos allí pero la respuesta llegó antes que ella pronunciara una sola palabra: la guagua del Barça hacía su parada en el Mencey y todos corrieron como locos a recibirlos.

Nos quejamos permanentemente del mundo en el que vivimos y seguimos repitiendo patrones y comportamientos que no sirven para mejorarlo. Mourinho no es más que otro producto hecho a medida de esa sociedad que tanto le insulta y critica.

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¿Desaparece el sexo masculino?

Acabo de leer en el blog de Eduard Punset que el último número de la revista Redes para la Ciencia incluye un artículo sobre la desaparición del cromosoma Y, el encargado de marcar el sexo masculino. Supongo que lo más fácil tras leer algo así es bromear sobre las diferencias entre hombres y mujeres, o sobre lo bueno que sería el mundo si este cromosoma desapareciera. Sin embargo, a mi cabeza empezaron a llegar preguntas de difícil respuesta para una persona que no sabe de ciencia ni de cromosomas.

Me he puesto a investigar y existen varias teorías sobre las consecuencias de la desaparición de este cromosoma. Lo primero que pensamos es que el sexo masculino, entonces, desaparecerá, lo que nos lleva al dilema de la reproducción y la continuidad de la especie. Una posible solución a este problema es la opción de Aldous Huxley en su novela ‘Un mundo feliz’: restringir la reproducción al laboratorio y las incubadoras.

Pues genetistas de la Universidad Estatal de Pensilvania, Estados Unidos, sostienen que la reproducción no se ve amenazada, puesto que los cromosomas importantes en este caso serían los encargados de controlar la fabricación de esperma y demás.

Sin embargo, Jenny Graves de la Universidad Nacional Australiana en Canberra sostiene que la desaparición del cromosoma Y llevaría a la creación de una nueva especie humana. De momento, todo son teorías que no llegaremos a ver, ya que establecen el plazo de esta desaparición en decenas de miles de años. Lo que sí podemos hacer es intentar entenderlo y, por qué no, fantasear e imaginar cómo sería el mundo.  Aquí les dejo la traducción del artículo The Chromosome “Y” Exposed que refleja una de las teorías sobre este asunto.

¿Alguien conoce a José Santiago?

Llevamos todo el fin de semana oyendo hablar de las gestas españolas. Tour de Francia, Fórmula 1, MotoGP y, de paso, vamos a recordar a los chicos del fútbol, a los del baloncesto, a Rafa Nadal… Pues bien, hay un español que ha conseguido lo mismo o más que todos ellos, no quiero cuantificar, y del que los medios masivos no hablan, con la honrosa excepción de la Cadena Ser, todo hay que decirlo. Su nombre es José Santiago y fue  galardonado a mediados de mes por la Unión Internacional de Física Pura y Aplicada (IUPAP) como el mejor científico joven en física de partículas.

Esta situación me trae a la memoria un comentario de Manuel Elkin Patarroyo. Me contaba que en una de sus visitas a Tenerife, cuando sus investigaciones eran mencionadas en todo el mundo, llegó al mismo tiempo al Hotel Mencey que el autobús del F.C Barcelona. Él no se había percatado y cuando vio a decenas de niños corriendo le embargó la emoción, pensó que le había reconocido. Craso error, todos corrían para ver a los jugadores del Barça.

Pero vamos a José Santiago. Este joven es un investigador de la Universidad de Granada y el premio que le han otorgado reconoce su trayectoria en el análisis de los datos obtenidos con grandes aceleradores de partículas como LHC de Suiza o el Tevatrón de Estados Unidos, unos trabajos que han generado 28 publicaciones y más de 1.400 citas.

En la actualidad, su trabajo se centra en analizar los datos producidos en los grandes aceleradores de partículas y así construir modelos que representen mejor el mundo en que vivimos.

Lo mejor de todo es oirle hablar de su trabajo, de como hace lo que le fascina y como le quita importancia. Un número uno del que muchos no saben nada aunque la aplicación de sus investigaciones pueda cambiar nuestra vidas.