Los 100 millones de Eduardo García Serrano

Eduardo García Serrano ha vuelto a hacer gala de su mala educación, su intransigencia, su actitud irrespetuosa, en definitiva, de su fundamentalismo insoportable.

No voy a entrar en la legitimidad o no legitimidad de la huelga en el metro de Madrid porque, realmente, desconozco sus pormenores pero, sea como fuere, nada le da excusa a este personaje para hacer mezclas imposibles con el único afán de discriminar, maltratar verbalmente y humillar a colectivos y personas que no siguen sus cánones de comportamiento o no coinciden con sus ideas.

Esta vez les ha tocado a los homosexuales y transexuales. Hay muchas maneras de criticar y utilizar el lenguaje para mostrar unas ideas y este hombrecillo escoge siempre la peor de todas.

Esta semana arremetía contra los gays, lesbianas y transexuales, a los que aglutinaba bajo una palabra caduca que no les define en absoluto, sodomitas, porque los trabajadores del metro de Madrid han parado su huelga para la celebración del Día del Orgullo Gay.

Miles de motivos hay para justificar este alto en los paros: seguridad, economía, caos… Sin embargo, este señor prefiere usar la peor demagogia sólo porque no son como él. ¿Si se hubiera suspendido la huelga por la celebración del día de la familia qué hubiera dicho?

Como este personajillo metido a opinador no entiende las palabras igualdad, derechos humanos y respeto al prójimo, le voy a hablar en un lenguaje que seguro que sí entiende: 100 millones de euros se calcula que han dejado sólo en tiendas, hoteles, restaurantes y demás empresas de ocio todos los asistentes a la celebración.