Habitualmente extraordinario

Iba a hacer una entrada sobre David Bisbal y su último disparate en Twitter pero, al final, creo que empezaré con la entrevista de Ana Pastor a Mahmud Ahmadineyad, una excelente entrevista, por supuesto, y luego seguiré con Bisbal.

Sobre la entrevista de Pastor, hay algo que confirma esta entrevista y que, como profesional de la comunicación, me preocupa.

Tras su emisión, Ana Pastor se convirtió en trending topic y no creo que haya alguien en el mundo periodístico que no haya tenido un hueco para elogiar a esta compañera y su magnífico trabajo. Pues bien, eso me preocupa y lo hace porque significa que en esta profesión lo que debería ser habitual se ha convertido en extraordinario y elogiamos un trabajo bien hecho como si eso no fuera en lo que consiste realmente nuestro oficio.

No le quiero quitar mérito a Ana Pastor y tampoco a su entrevista y ahora lo que espero es que cunda el ejemplo aunque solo sea porque unos pocos quieran ser trending topic como Pastor. Al menos habremos avanzado algo.

Sé que hay muchos profesionales como ella repartidos en medios, sé que algunos intentan hacer su trabajo y son maniatados una y otra vez, y sé lo díficil que es sobrevivir en este mundo cuando intentas ser libre e independiente pero creo que debemos ser todos conscientes de que el futuro pasa por ahí y no por hacer chapuzas.

Ahora entra en escena David Bisbal y su maravillosa idea de utilizar el hashtag #PrayForJapan junto a la promoción de su concierto o de Torrente 4 y sin un solo comentario sobre lo ocurrido en el país. O él es muy torpe o sus asesores, que creo los tiene y si no debería tenerlos, son parte de esos chapucillas que hay en todos los ámbitos.

Con el auge de las redes sociales han aparecido los community manager o gestores de redes y como aún no están muy bien definidos, pues cualquiera se pone la etiqueta de sabio y ya está, y creo que eso le ha pasado a Bisbal porque sólo a uno de esos personajes se le puede ocurrir utilizar una causa solidaria para hacer promoción, y sólo uno de esos personajes sabe que ese es uno de los hashtag del momento por el que pasan millones de personas para enterarse de lo que ocurre en Japón. No veo a Bisbal pensando eso friamente.

Sea como fuere, el caso es que ni David Bisbal ni su asesor, si lo tuviera insisto, saben cómo funciona la red. Así que, querido Bisbal, contrata uno si no lo tienes o despide al que tienes y cámbialo por otro.

Aquí tiene los post:

https://twitter.com/#!/davidbisbal/status/46648501303640064

https://twitter.com/#!/davidbisbal/status/46645741527109632

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El periodismo y la crisis

Leía hoy en El País una interesante entrevista de Laura Lucchini a Giovanni di Lorenzo, director del semanario alemán ‘Die Zeit’ que ha registrado en plena crisis los dos mejores años de su historia. En ella, se dan muchas de las claves de lo que está pasando y lo que puede pasar con los periódicos impresos si, sobre todo, no se comprometen con sus lectores a los que, creo, han obviado deliberada y erróneamente durante los últimos años.

Una máxima en los negocios es que nada te viene regalado y eso parecen haberlo olvidado muchos empresarios de la comunicación que han mirado más por solucionar su cuenta de beneficios con medidas drásticas e inmediatas que la necesidad de evolucionar, reinventarse, trabajar y ofrecer calidad.

En el último año estamos cansados de ver despidos y plantillas multitarea, parcialidad económico-política y un afán de protagonismo inusitado de muchos profesionales que piensan que al público le interesa lo que les interesa a ellos.

Pues bien, ahora viene ‘Die Zeit’ y demuestra todo lo contrario. Adaptación, sí pero sin olvidar lo que sostiene esta profesión: la gente. Porque las ediciones online no significan la salvación de la profesión por sí mismas.

La importancia de la calidad de los contenidos, el ofrecer un producto diferenciado, la independencia de los poderes políticos y económicos, y una plantilla dimensionada y adecuada a la calidad el producto son los secretos del semanario, que además ha introducido mejoras diseño, nuevos productos y una edición online con una plantilla de 60 trabajadores, sin olvidar de la captación de nuevos clientes en las escuelas y universidad.

Sí, una plantilla de 60 trabajadores y en España aún estamos hablando de la multitarea, redactores que por el mismo precio hacen su artículo para el periódico en papel y el digital, en la mayoría de los casos, el mismo artículo.

‘Die Ziet’ ha conseguido todo lo contrario, que sean los propios redactores de papel los que colaboren voluntariamente con la edición digital. Ya un tercio de la redacción convencional lo hace.

Los empresarios de la comunicación deberían dejar de mirarse un poco el ombligo y empezar a escuchar al lector, a escuchar a la sociedad y a darse cuenta de que nuestro protagonismo o el posicionamiento ideológico son las armas que están matando esta profesión, no internet.