Más sobre el futuro

Hace tiempo hablaba de una conversación entre un compañero de profesión y yo, conversaciones sobre el futuro periodístico, y hoy más que nunca creo que debemos hablar sobre la raíz de ese asunto. Desde que empezaran las movilizaciones del 15M los medios han respondido de diferente manera. Hemos visto tertulias completas hablando de ello, especiales informativos, manipulaciones…, lo que nos confirma que nosotros, tristemente, seguimos igual.

Si nos creemos que en el punto de mira de las protestas de ese movimiento están tan solo incluidos banqueros y políticos, estamos muy equivocados porque nosotros, los periodistas, o mejor dicho los medios de comunicación, formamos parte de ese saco con el que la ciudadanía está indignada. Sin embargo, hemos oído hasta la saciedad reflexiones periodísticas pero en ninguna nos hemos atrevido a mirarnos el ombligo o, al menos, yo no las he visto ni oído.

Sí, porque como decía aquella vez, el periodismo no es estar de un lado o de otro, hacerle el juego a uno o a otro ni mentir por unos o por otros. Los medios de comunicación son el vehículo de información de la ciudadanía y nosotros, los que ejercemos este oficio, no debemos perder esa perspectiva.

La prensa está en crisis sí y es más fácil echar la culpa a factores externos que internos, es un proceso psicológico natural y adaptativo pero, en este caso, también destructivo. Sé que muchos compañeros luchan diariamente por su independencia y sufren las consecuencias porque, desgraciadamente, también aquí son unos pocos los que tienen el poder.

Debemos forzar nosotros esa reflexión porque la supervivencia, credibilidad y utilidad de esta profesión, a mi juicio, depende de ello.

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Sampedro, indiscutible

Ya he colgado este video en Facebook pero quiero que tenga un hueco en este blog porque, como siempre, José Luis Sampedro es indiscutible. Tuve la oportunidad de conocerlo hace años y me dejó impresionada. Hoy, mantiene su cabeza tan lúcida como siempre y transmite sus ideas de forma clara y sin miedo, y diciendo lo que muchos no se atreven a decir.

Después de leer que los altos directivos del Ibex se suben un 20% el sueldo y ver la angustia de muchos amigos que no encuentran un trabajo o que lo encuentran en unas condiciones inferiores a las de hace diez años, creo que es necesario escuchar esto, reflexionar y quién sabe…

El día que lo conocí en plena bonanza económica me dijo que la crisis de las ideas aún no había tocado fondo, que lo iba a tocar, y que iba a ir acompañada de consecuencias económicas muy graves. Estas consecuencias serían las que lanzarían un revuelta juvenil contra el status quo porque, al contrario de lo que decía todo el mundo en aquella época, para él la juventud tendría empuje en cuanto la situación fuera aún más negra para ellos.

Aquí les dejo su visión sobre lo que está ocurriendo. Una vez más, una sabia reflexión.

Conversaciones sobre el futuro

Esta semana mantenía una discusión con un compañero de profesión y profesor de Periodismo sobre el futuro de la prensa y, sinceramente, me asustó comprobar algunas de las teorías de los llamados ‘expertos’ que, en el fondo, yo creo que compartía.

Hablábamos del futuro, de la orientación necesaria y de los errores cometidos. Yo defendía una prensa más plural, más pegada al ciudadano y lejos de posicionamientos políticos. Él por el contrario, me comentaba que había muchas voces que apuntaban a una desaparición de la prensa regional y local, y una mantenimiento de sólo periódicos nacionales profundamente politizados y partidistas.

Estoy convencida, espero y deseo que esto no sea así y estoy convencida por varios factores:

  • La abstención en España roza en algunas provincias el 40% en según qué comicios. Esto muestra un hartazgo considerable de la ciudadanía hacia la política, por lo que no me cuadra el dibujo de una sociedad así con la existencia única y exclusiva de diarios nacionales vinculados a ideologías políticas.
  • Las ventas de la prensa española siguen cayendo y cada vez la vemos más politizada, un ejemplo claro es lo ocurrido con la ley para alterar el orden de los apellidos que algunos periódicos utilizaron para seguir haciendo proselitismo sobre ideas de fractura de la familia.
  • El ascenso en la creación de bitácoras localistas hace pensar a muchos otros ‘expertos’ que ciudadanos y prensa tradicional están experimentando un divorcio.
  • El escaso número de jóvenes que forma parte de los lectores de diarios tradicionales parece que obligará a un cambio en éstos para captar a esos nuevos clientes  sin los que, dentro de unos años, será difícil sobrevivir.

Para mí, éstas escasas razones son suficientes para rechazar en España la teoría de la que hablaba mi colega de profesión. Espero que no sea sólo una esperanza propia justificada por la necesidad de volver a la verdadera función que los periodistas tenemos encomendada.

Me gustaría que me dieran su opinión.