Iniciativas más que interesantes

De vez en cuando suelo dedicar un espacio en este blog a buenas ideas de mis amigos y conocidos y hoy, toca uno de esos días.

El último mes ha sido muy productivo en cuanto a nacimientos y descubrimientos, y aquí les dejo tres de ellos. Los tres me parecen geniales.

El primero es el nacimiento de la versión española de Born this way!, un blog cuyo objetivo es la concienciación ciudadana sobre la homoxesualidad. El nombre en español es Gay se nace, lo lleva un gran compañero y gran profesional, Octavio Caraballo, quien ya ha conseguido la autorización del creador del blog estadounidense para que Gay se nace sea la primer versión autorizada para la comunidad hispana de todo el mundo.

Aquí tienen el enlace aunque también está enlazado en el texto.

http://gaysenace.blogspot.com/

La segunda iniciativa se llama Lavadora de textos , una idea empresarial  de otro magnífico compañero y profesional, Ramón Alemán, apuntalada por una página web con un estupendo diseño y un blog con interesantes entradas sobre el lenguaje porque, como su nombre indica, esta empresa está dedicada a la corrección profesional de textos y redacción.

Aquí está el enlace aunque también pueden pinchar arriba: http://www.lavadoradetextos.com/

El tercer descubrimiento es la página web de una librería en Santa Cruz de Tenerife que, para mí, tiene uno de los mejores catálogos de la isla. Es la página web de El Paso. Sencilla, clara, original, con un gran diseño y muy intuitiva, es una de las mejores páginas sobre librerías que he visto últimamente, sobre todo, porque no es sólo una página de una librería. Merece la pena verla. De verdad

El enlace: arriba y aquí. http://www.libreriaelpaso.com/

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Hablar bien

Este fin de semana discutía con un amigo sobre la conveniencia de hablar bien. Todo surgió a raíz de un “detrás mío”. Cuando otra persona le explicó que se decía detrás de mí, él comenzó a defender que como le habíamos entendido perfectamente, no hacía falta utilizar la forma correcta. Todo quedó ahí.

Estos días haciendo un trabajo de campo me he dado cuenta de la importancia que tiene la corrección, el hablar bien, el saber expresarse y, lo que es más importante, el saber escuchar. Es cierto que en la vida diaria nos entendemos -de otra forma mi pueblo sería Babel- pero qué pasa cuándo tenemos que contar a otras personas en qué consiste nuestro trabajo, conseguir que nos contraten o explicar una idea.

Durante la realización de ese trabajo me he dado cuenta de que, por muy licenciado que seas, por muchos másteres que tengas y por muy bien vestido que vayas, nada sirve si no sabes explicarte.

He tenido que escuchar a algunas personas, no muchas, todas con titulación superior y, pese a que lo que presentaban lo habían hecho con una profesionalidad absoluta, quedaba totalmente desdibujado entre balbuceos, excesivos movimientos de mano y frases mal estructuradas.

Es muy importante manejar bien el lenguaje y transmitir seguridad a través de él. Algo se está haciendo mal cuando el común de los mortales no le da relevancia al buen uso lingüístico. En un mundo en el que se vende todo, al menos de momento, es increíble que no sepamos manejar la mejor herramienta que tenemos para vender: nuestro idioma.

Miro con calma a los adolescentes de 14 años cuando intento explicarles esto y me miran como un bicho raro, como también miro con calma a todos esos que me dicen que no es tan necesaria la corrección pero luego, tras una presentación, espetan: ¡Qué mal hablaba, no he entendido nada! Yo a una persona así no la contrato.

Hace falta una reflexión educativa porque esa es una de las raíces del problema e, igual que algunos profesores consiguen que sus alumnos tengan un amor profundo por las matemáticas, ‘los de lengua’ deberían plantearse que la forma en la que enseñan, si esos son los resultados, no es la más correcta.

De momento, yo seguiré luchando por el buen uso del lenguaje porque creo que es una de las mejores cartas de presentación que tenemos y la única manera de comunicar nuestros sentimientos.