Cocina sin más IV

Tengo pendiente un post para los amigos que me arroparon el pasado fin de semana pero entre las vacaciones, el calor y los exámenes mi cabeza no está muy lúcida así que les dejo la receta de mi bocadillo preferido.

Ingredientes: Pan recién hecho, anchoas en sal del Cantábrico, si es posible de Santoña, aguacate, tomate, aceite de oliva y un trocito de ajo rallado (según el gusto).

Preparación: Cogemos el pan y si no está recién hecho lo metemos unos diez minutos en el horno entre 160 y 180 grados para que quede crujiente y calentito. Mientras tanto, machacamos con un tenedor la carne del aguacate, partimos el tomate y rallamos el trocito de ajo. Si tenemos las anchoas en la nevera, las sacamos para que cojan temperatura ambiente durante ese tiempo.

Una vez caliente el pan, lo abrimos por la mitad. En una de las mitades untamos el aguacate mezclado con un poquito del trocito de ajo, en la otra restregamos el tomate y lo que queda del ajo. Ponemos las anchoas en cualquiera de las dos mitades (la cantidad la determina cada uno) y cerramos el pan. Ya está listo para disfrutar. Su sabor es espectacular.

Existen variaciones. Podemos añadirle queso blanco o pimiento rojo, hacer en montadito, tosta y con diferentes tipos de pan. Siempre va a estar bueno.

 

 

No más pan ni más circo

Me planto, no quiero más. No quiero más pan ni más circo. Cuatro partidos de fútbol tienen la culpa de haberme enyugado, como muy sabiamente se dice en Canarias.

Esos cinco partidos de fútbol están significando horas y horas de hipótesis, debates, análisis, conclusiones, comparaciones, aburrimiento, repeticiones, propuestas, teorías… Y mientras tanto, el país sigue intentando recuperarse económicamente y mucha gente no sabe cómo llegar a final de mes pero da igual, siempre nos quedará el fútbol.

Por eso voy a cambiar de tercio. Voy a apostar por lo minoritario y voy a hacer una mención a unas luchadoras, a las nuevas reinas del baloncesto europeo, al Halcón Avenida de Salamanca, que ha conquistado contra todo pronóstico la Euroliga femenina de baloncesto tras imponerse al Spartak de Moscú (59-68) en el último encuentro de la Final Four.

El total de lo que cobra esa plantilla, no de las más modestas, era lo mismo que cobraba la mejor jugadora del equipo contrario y ahí están, y no han cubierto horas de radio con ellas pese todo lo que puedan enseñarnos.

Viendo lo que está ocurriendo en los últimos días y analizando los programas con mayor audiencia no me extraña que dos quinceañeras que paseaban por Santa Cruz se hicieran una foto con Rajoy pensando que era Zapatero, tal y como luego le dijeron.

Sigamos con el pan y con el circo.