Piqué y el buen periodismo

Juré que no iba a hablar de los clásicos y de todas las especulaciones sobre ellos pero voy a faltar a mi palabra a causa de mi indignación porque el periodismo que están haciendo los diarios deportivos cada vez tiene menos que ver con el periodismo y más con un patio de vecinos.

Pues bien, resulta que Marca publica una trifulca ocurrida en el túnel de vestuarios del Bernabeu, donde no tienen acceso los periodistas, sin citar fuentes y sin comprobar con las partes si esa historia era cierta o no y todos los medios de comunicación del país se hacen eco de unos insultos de Piqué que el jugador ha desmentido por todos los canales que ha considerado.

Sí, así estamos. Ni nos planteamos si es cierto, por muy fiable que sea la fuente, ni comprobamos la información ni damos la oportunidad de hablar a los implicados y mostrar su visión. Simplemente alguien cuenta algo, supongo que alguien de toda confianza al menos, y ya está. Lo lanzamos. ¡Qué buenos somos que lo tenemos y no lo tiene nadie!

Eso sin contar con la irresponsabilidad de atribuir al jugador unas palabras que, lejos de fomentar el deporte limpio introducen un agravante político entre los aficionados que puede dar lugar a enfrentamientos no deseados.

Igual estoy equivocada y acepto explicaciones en contra de mi postura pero es que a mí me da vergüenza este tipo de periodismo que se pasea triunfal por televisiones y radios cuando lo único que han conseguido es chismorrear. Ejerzamos la profesión de una vez como se merece y dejemos de mercadear con las palabras que, al final, habremos contribuido un poquito más a la crisis en la que está sumida la prensa.

Comunidad rosa

La realidad siempre es diferente. Llevamos unas semanas asistiendo a una discusión en la que unos opinan que Twitter es más que una red social y otros creen que no es más que un lugar donde relacionarse. Sin embargo, y como decía al principio, la realidad siempre es diferente.

El otro día oía, bueno escuchaba por qué disimular, una conversación entre dos niñas de unos 16 o 18 años que definían Twitter de la siguiente manera: “Una cosa es el Tuenti y otra el Twitter mamá. El Twitter es como el Hola o Sálvame pero te lo cuentan directamente los famosos. Tú sigues su perfil y ellos te ponen su vida, y son ellos de verdad. ¿Por qué te crees si no que Yanira sabía tanto de lo de Shakira y Piqué? Porque sigue sus cuentas de Twitter.

Sí, esa es una realidad aunque sea fea, muy fea, y a veces nos olvidamos de palparla donde está, en la vida cotidiana.