Música de toda una vida I

Desde que era pequeña me acostumbré a escuchar música para todo: para dormir, antes de ir al cole, antes de un examen, durante la comida, durante la cena, estudiando, en la ducha… La música siempre ha estado muy presente en mi vida y por les dejo aquí una primera entrega de la música de toda una vida. Hoy, las más presentes.

El Revolucinario de Chopin se lo escuché por primera vez a mi profesora de piano con apenas 10 años. Me fascinó. Desde entonces, me ha acompañado en muchos momentos pero, sobre todo, ha estado antes de cada examen que he hecho en mi vida. Desde el walkman hasta el IPod. Funciona, lo garantizo.

One de U2. Ya expliqué en otra entrada lo que era este grupo para mí. One, ese tema que en los últimos tiempos he cambiado por Moment of Surrender debido a que se ha convertido en la canción de todo el mundo, estuvo conmigo  desde mi primer año de carrera hasta hoy pero, sobre todo, en una estancia en Inglaterra bastante complicada. Me he emocionado con ella en cada concierto.

Desde la adolescencia hasta hoy. Nunca me he parado a pensar qué cuenta, la verdad, al contrario que con las anteriores pero me da alegría, buen rollo y me gusta para los buenos momentos. Everyday is like Sunday, Morrissey.

Por hoy, me quedo aquí. Prometo más entregas.

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¡Qué pena de profesión!

¡Qué pena de profesión! La precariedad laboral y el poco compromiso de profesionales y empresarios está acabando con uno de los oficios más bonitos que yo conozco, al menos para mí. Ayer por la noche, nada más empezar el concierto de U2 en San Sebastián comencé a mirar los periódicos digitales para ver qué estaba pasando.

A eso de las 22:00 hora canaria, mi hermano, que como siempre digo es más friki que yo, colgaba en Facebook la primera crónica. Era la de elmundo.es y mejor que el periódico no la hubiera colgado en su edición digital o que, antes de hacerlo, alguien de redacción la hubiera echado un vistazo para corregir un sinfín de imprecisiones.

Desde el principio, los errores se suceden, de grafía, de congruencia espacio temporal… Uno tras otro, sin tregua. El escribidor de la crónica comienza diciendo que U2  presenta su nuevo espectáculo, un espectáculo que, como el propio Bono dijo al inicio del concierto ya era “un adolescente, puesto que se estrenó en Barcelona hace ahora más de un año”.

Seguimos leyendo y parece que uno de los nuevos temas del grupo The return of de String Ray Guitar, escrita en la crónica  The retourn of the String Ray Guitar, está hecha por David Bowie. Sí, es verdad que el inicio de los conciertos de la gira es un guiño a Bowie pero con Space Oddity. Después, el estreno del grupo.

No contento con eso, en el siguiente párrafo comienza a enumerar los temas que el grupo interpreta durante el concierto y, mira por donde, la mitad de las mencionadas aún no han sido tocadas cuando la crónica ha sido subida (comprobado con gente que estaba allí).

Adam Clayton ha cambiado su nombre por Adam Cleayton y afirma que sólo tocaron un tema de su “fallido”, dice textualmente, nuevo álbum. En primer lugar, creo que fue alguna más por lo que me han contado los que allí estuvieron y, en segundo lugar, el fallido nuevo álbum ha convertido a U2 en el grupo musical que más dinero ha ganado en el último año (gira, sobre todo, y venta de discos).

Me da la impresión de que al redactor no le interesaba el concierto ni lo más mínimo, como tampoco le interesaba hacer bien su trabajo, no lo sé, quizás llevaba desde el día anterior del Alderdi Eguna al Festival de Cine y del Festival de Cine al concierto de U2.

Esto me trae a la memoria un concierto de David Bisbal en Tenerife que, según un periódico local al día siguiente, fue todo un éxito cuando se había suspendido por la lluvia.

Esta es una muestra más de que esta profesión y sus profesionales ni tienen claro cuál es su función ni saben muy bien hacia dónde caminan. Yo recuerdo que mi profesor de redacción periodística me puso un cero en una práctica por escribir Menuhin con m final. Me pregunto qué opinaría él de esta crónica.

Nos estamos cargando el periodismo y no por colgar primero una noticia, aunque esté llena de errores, se es mejor periódico digital. En este caso, no tiene mayor trascendencia porque una crónica de un concierto mal hecha no tiene consecuencia grave alguna pero el problema es que actuamos con la misma ligereza con cuestiones que afectan a la vida, la dignidad y la seguridad de las personas.

Creo que urge una reflexión muy profunda porque este es un ejemplo tonto dentro de una numerosísima lista de barbaridades que se comenten a diario y con consecuencias mucho más peligrosas.

Para rematar el día, me acaba de llamar una persona de una empresa que me pidió ayuda para unas notas de prensa diciéndome que no entendía por qué tardaba tanto si me había mandado las notas hechas. Porque si la añado habría personas que identificarían de dónde viene, porque ganas no me faltan. Otro claro ejemplo del poco respeto que se tiene a este trabajo.

Para no repetirme más con U2, aquí les dejo un vídeo del gran Bach por el gran Menuhin.

Simplemente U2

U2 toca este fin de semana en San Sebastián y los recuerdos vuelven a mi cabeza. El primer concierto que yo vi del grupo que más ha estado presente en mi vida fue precisamente allí, en Donosti.

Con dieciocho años, a escondidas de mis padres a quienes se lo conté al día siguiente, y con la necesidad de coger un tren a las seis de la mañana en Pamplona (tenía que ir a Mora, mi hermanda hacía su primera comunión) nos subimos en una guagua por la tarde y volvimos de madrugada con el tiempo justo para coger la maleta. Juntas en esa guagua, mi compañeras de piso y yo, a vivir una de las mejores experiencias de nuestras vidas, al menos de la mía.

Después ha habido otros conciertos de éste y otros grupos, y muchas emociones que permanecerán conmigo toda mi vida. Cuento todo esto porque sin ello es imposible entender mi pasión por el grupo y esa actitud simplemente queda definida por el término friki (un poco menos friki que mi hermano, todo hay que decirlo).

Sé perfectamente que U2 es un grupo comercial y respeto a los que no les gusta incluso a los que lo critican musicalmente hablando pero mi valoración no tiene nada que ver con su calidad musical, va mucho más allá porque U2 representa muchas emociones, muchos sentimientos, muchos momentos de mi vida en su más absoluto conjunto, además de que me gustan y me gusta su música. Sé que ha habido mejores grupos, mejores solistas, mejores músicos pero ninguno será para mí lo que U2.

Me da pena no poder estar este domingo en San Sebastián. Ya he cumplido el deseo de verlos en Dublín, su ciudad, y algún día podré cerrar un círculo en Donosti.

Estas son las razones por las que me gusta U2 y estas son las razones por las que me emocionan temas como este